Desarrollar una fórmula de cosmética desde cero cuesta un año largo y varios miles de euros entre laboratorio, ensayos de estabilidad, expediente y notificación. La marca blanca existe para saltarse eso: coges un producto que ya funciona y le pones tu nombre.
Suena fácil y en parte lo es, pero conviene entender tres cosas antes: lo que cuesta de verdad, quién responde ante la normativa y dónde se va el dinero sin que te des cuenta.
Qué se paga exactamente
En el camino más sencillo —nuestra fórmula en nuestro envase—, la fórmula, el envase y el llenado ya están hechos. Lo que se añade encima es la parte que lleva tu nombre:
| Concepto | Qué es | Quién lo pone |
|---|---|---|
| Producto | Fórmula, envase y llenado | El fabricante |
| Etiqueta | Tu diseño impreso | Tú, con la imprenta |
| Caja | El estuche, si el producto lo lleva | Tú, con la imprenta |
| Troquel | El molde que recorta la caja | Con nosotros, cedido |
| Etiquetado y encajado | Montar tu papel sobre el producto | Incluido en el precio |
Con nosotros, el precio de marca blanca es el precio profesional menos la etiqueta y la caja que no te ponemos, calculado sobre el coste real de cada envase. No pagas dos veces el papel.
Donde de verdad se va el dinero: la imprenta
El bote casi nunca es el problema. El problema es el papel, y en dos puntos concretos:
- El troquel. Una caja no se imprime sin troquel, y se paga entero aunque hagas veinticinco cajas. Si el fabricante ya tiene los de sus formatos y te los cede, ese coste desaparece.
- Los mínimos por modelo. Una imprenta pide normalmente 100 o 250 unidades de cada modelo. Si quieres seis referencias, son cientos de cajas antes de vender la primera. Hay imprentas que, por volumen con el fabricante, dejan repartir esa tirada entre varios modelos: una cantidad pequeña de cada uno.
Esas dos cosas son las que separan «algún día haré mi marca» de empezar este mes.
Los cuatro caminos, y el mínimo de cada uno
Se combinan dos decisiones: qué envase (el nuestro o uno tuyo) y qué fórmula (una de las nuestras, ya registrada, o una producción a medida en laboratorio).
| Camino | Envase | Fórmula | Mínimos |
|---|---|---|---|
| 1 | El nuestro | La nuestra | Ninguno. El bote ya está en almacén |
| 2 | El tuyo | La nuestra | El de la fábrica de envases. Del producto, ninguno |
| 3 | El nuestro | A medida | El mínimo de producción del laboratorio. De envases, ninguno |
| 4 | El tuyo | A medida | Los dos: el de la fábrica de envases y el de producción del laboratorio |
Cuando el envase es tuyo, los envases se pagan aparte: o los compras tú y los envías al laboratorio para el envasado, o nos encargamos nosotros de comprarlos. En los dos casos van fuera del precio del producto.
Para empezar y comprobar qué se vende, el camino 1 es el lógico: sin inmovilizar dinero. El envase propio y la fórmula a medida tienen sentido cuando ya vendes volumen y quieres que el producto sea solo tuyo.
Quién responde ante la normativa
Aquí hay mucha confusión. El reglamento europeo de cosméticos no mira de quién es la marca comercial: mira quién figura como persona responsable en la etiqueta. Hay dos maneras de hacerlo:
- Responde el fabricante (es como lo hacemos por defecto): tu marca va en el envase y en el texto legal figura «Responsable: Kannodol 2016 S.L.». La notificación en el CPNP es nuestra y tú no tramitas nada. A cambio, validamos el arte final antes de imprenta, porque respondemos de lo que pone.
- Respondes tú: tu empresa figura como responsable, asumes el expediente y la notificación, y el fabricante te da ficha técnica, INCI y documentación. Algunos distribuidores lo prefieren para tener independencia total.
En los dos casos hay una regla que no cambia: el producto no se rellena, no se mezcla y no se reetiqueta una vez entregado.
Cuándo compensa
Compensa cuando quieres que el cliente vuelva a por tu nombre y no al del fabricante, y cuando ya sabes qué dos o tres productos pide tu clientela.
Si aún no lo sabes, con el camino 1 el riesgo es pequeño: puedes empezar con pocas unidades de pocas referencias y ampliar con lo que funcione. Otra opción es revender primero con la marca del fabricante y pasar a marca blanca solo lo que se mueve. Cómo se arranca esa reventa está en cómo empezar como distribuidor, y las condiciones de compra por volumen en cosmética natural al por mayor.
Marca propia y envío directo tampoco están reñidos: se puede combinar tu nombre con el dropshipping desde la propia fábrica.
Preguntas frecuentes
¿Desde cuántas unidades se puede hacer marca blanca?
Con nuestro envase y nuestra fórmula, sin mínimo. Con envase propio, el mínimo lo pone la fábrica de envases; con fórmula a medida, el mínimo de producción del laboratorio. Aparte está el mínimo de la imprenta para tu papel, y ahí ayuda poder repartir la tirada entre modelos.
¿Tengo que registrar yo el producto?
No necesariamente. Si responde el fabricante, la notificación en el CPNP es suya y tú no tramitas nada. Solo si prefieres figurar tú como responsable asumes el expediente.
¿Puedo cambiar la fórmula?
Sí, con una producción a medida en laboratorio (caminos 3 y 4). Tiene su propio mínimo de producción, sus plazos y se presupuesta aparte.
¿Quién paga los envases si quiero uno propio?
Tú, y van aparte del producto. Puedes comprarlos y mandarlos al laboratorio, o encargarnos a nosotros la compra.
¿Quién diseña la etiqueta?
Normalmente el cliente aporta su diseño. Nosotros indicamos las medidas, el troquel y qué datos son obligatorios, y validamos el arte final antes de imprimir.
¿Puedo hacer marca blanca solo de un producto?
Sí. De hecho es lo más habitual y lo más sensato: se empieza por el que más se mueve.
¿Sirve la marca blanca para entrar en farmacia?
Puede servir, pero la farmacia tiene un requisito propio que no depende de la marca: el Código Nacional. Lo explicamos en vender cosmética natural en farmacia.
El siguiente paso
Si quieres números concretos para tu caso, escríbenos desde la página de venta al por mayor contando qué productos te interesan y por qué camino quieres ir, y te enviamos el catálogo de marca blanca con la tarifa completa.


